Siento no poder dedicarle más tiempo al blog, pero es que el peso que llevo de responsabilidad a la hora de afrontar largas horas de estudio es mucho mayor que el tiempo de ocio que me puedo permitir en estos meses. Ya que para mi este blog, al igual que para Maria Antonieta, es mi petite château de diversión, es una pequeña muestra de mi, de mi estilo, de mis hobbies, de mis inquietudes, etc... De esta forma yo no pretendo dar lecciones de nada, solo pretendo divertirme y que vosotros lo hagais conmigo, dejando de esta manera al descubierto mi lado más fívolo, lo siento y, dicho todo esto... al que no le guste : "Qu'ils mangent de la brioche".
Para mí siempre ha sido un quebradero de cabeza el poder encontrar un lugar lo suficientemente cómodo, tranquilo e inspirador donde yo me sintiera lo más identificada posible con mi personalidad para poder así disfrutarlo haciendo lo que más y, sobretodo, lo que menos me guste en cada instante de trabajo en mi vida. Debo de reconocer que soy bastante exigente, pero... ¿acaso eso es realmente un problema?
Para empezar debe cumplir unos cuantos de requisitos indispensables como la presencia de flores (especialmente blancas), algo vintage de gran tamaño, nada de ruidos inoportunos estridentes, una ventana por la que al mirar predominen las tonalidades en verde, con detalles que le den un aspecto de lugar cálido (acogedor) y, por supuesto, mucha mucha luz que me aporte optimismo.
Ahora mismo me encuentro en un lugar muy parecido a mi "lugar perfecto", aunque es solo temporal por unos meses; aún así, sueño imaginándome cómo sería aún más perfecto y para ello recurro a fotografías de decoración que a mi personalmente me apasionan, sobretodo si tienen un toque chic.
También me siento muy identificada con este estilo más provenzal, menos colonial y decadente; pero siendo igualmente femenino, chic, un poco más bohemio y práctico.
Hace tiempo que hago verdaderos esfuerzos para colocar los libros de lectura y de estudio, así como las revistas de moda y decoración que cada vez son más, en mi siempre minúsculo espacio personal, mi lugar cuasiperfecto. Para ello, unas cuantas ideas inspiradoras puedes ser estas...
¡Me encanta la idea de mezclar flores con libros!
Bien es sabido que los libros son portadores de grandes historias igual que mis decoraciones, detrás de cada uno de mis ambientes se esconde un momento de mi vida y un pedazo de mis sentimientos. Aunar ambas historias (la de los libros y la de mis decoraciones) me parece la suma perfecta de energías. A esto le añado, que en la mayoría de los escaparates de las tiendas de decoración que visito habitualmente, se utilizan libros antiguos de los siglos XVIII y XIX, bastante oscurecidos y gastados, apilados y a veces atados con un cordel encima de muebles modernos, para captarnos desde el otro lado del cristal. Los libros se han convertido en claros protagonistas de ambientes boho-chic y decoraciones románticas aportando el punto bohemio y maravilloso, que a día de hoy, siguen todas las tendencias del hogar. Y tú, ¿te dejas llevar por la esencia de los libros antiguos?
Os deseo dulces sueños a todos, y un buen libro para disfrutar de unas líneas de lectura entretenidas de vuestros libros favoritos antes de acabar el día. Y, por cierto, ¡Feliz San Valentín! tanto a los que os gusta este día como a los que no.
noëlle
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